31.8.10
el año pasado del pasado
13.7.10
Haré de tu fantasma mi mejor amigo
1.7.10
reading my way out
16.6.10
at the peak of her social power
Esto es lo que siempre he pensado al respecto pero desearía haberlo comprendido de veras desde tiempo atrás. La razón y la emoción están totalmente conectados, no hay respuestas emocionales gratuitas, explosiones o platos rotos que no obedezcan a una seria, profunda sucesión de pensamientos, recuentos de hechos. Siempre algo que te lleva a algo más y luego hasta el punto a donde otros ya no te siguen. En el territorio de la intuición y tener la certeza de que tus peores miedos una vez concebidos se hacen casi siempre realidad. Desde luego nunca he sabido qué hacer ni cómo responderle. Sólo callarme y dejar que las cosas pasen frente a mis ojos para constatarlo, tratar de meter las manos cuando ya es bien, bien tarde.
1.6.10
Doy gracias por lo que encontré y tal vez pasando los treinta pueda comprender de qué se trataba ser una veinteañera...
15.5.10
Los colores alterados
1.5.10
odio extrañar
23.4.10
¡Por primera vez!
1.4.10
El somethin' somethin' hometown somethin'
Algo me dice ahora que ese día tú eras el del futuro, que por eso lucías algunos años más cansado y que aquella noche salvaste al menos un destino. Conociéndote, estoy segura de que fue el mío.
5.3.10
Dar a mão a alguém sempre foi o que esperei da alegria
-Epitafio de Clarice Lispector.
Yo también quiero mi premisa de vida!
4.3.10
21.2.10
“El ser amado que se pierde a la distancia”
En el sueño, X nos ayudaba a mi familia y a mí a arrancar la camioneta empujándola. Cuando encendió, por seguir ayudando, saltó dentro del camper con Gustavo y conmigo. Cada uno de ellos ocupaba una banca, yo iba en el suelo, al fondo, tras la cabina donde montaban papá y mamá. Desde ahí lo veía, sin decir nada, nadie decía nada. Yo en vez de estar agradecida esperaba el momento de cuestionarle sus decisiones otra vez, enojada porque tenía tiempo de no ser el mismo de siempre conmigo. Él no estaba al pendiente de mí ni de mi familia, se había preocupado por nosotros en conjunto y seguía en la camioneta por asegurarse de que nos marcháramos sin contratiempos pero se le veía ya con urgencia de regresar. La camioneta obviamente no iba a parar, no era conveniente, y la dirección que llevábamos más la velocidad a la que íbamos le contrariaba cada vez más porque a cada segundo estaba kilómetros y kilómetros más lejos de donde él quería estar. Íbamos ya por una avenida (Alfonso Reyes) en dirección al norte, con tráfico fluido. Sin decir palabra, midió el momento y repentinamente abrió el camper sólo lo necesario para saltar fuera. Quedó de pie en medio de los dos carriles, los coches lo esquivaban bien, sin problemas: parecía que había visualizado esa oportunidad y calculado bien el salto. Ya en marcha, lo vi (lo vimos) perderse a la distancia, sacudiéndose la ropa y doliéndose poquito de las piernas. Ahora ya podía regresar y yo pensaba: lo están esperando (¿su nueva vida?), o bien, sólo quiere ir a su casa. Y mientras yo quería por sobre todas las cosas del mundo estar parada ahí mismo donde él esquivaba los autos, la camioneta me llevaba lejos y muy rápido a los lugares de siempre, a la familia.
28.1.10
Es raro un muerto
8.12.09
17.11.09
12.11.09
Pero no lo vamos a encontrar uno en el otro
Hay días en que tengo fe. El clima es perfecto. Casi todo es perfecto a su manera. Pero, del absoluto, nada.
Por lo tanto, nada ha cambiado. Por lo tanto la guerra sigue en mí.
Por lo tanto... Por lo tanto...
¡Tendré que ser como Rebeca Linke! que en su cumpleaños número 30 se cortó la cabeza con una pequeña daga. También yo quiero cercenarme y ya no reincidir en el antiguo apareamiento de las partes contradictorias de mí misma...